Archivo de la etiqueta: Diversidad

Historia de un pescador

Los movimientos migratorios han causado cambios en la formación de nuestras sociedades actuales. Éste es el caso de Hondarribia, un pequeño pueblo pesquero situado en la provincia de Gipuzkoa, donde en los últimos años ha aumentado el número de inmigrantes. Babacar es uno de ellos, senegalés de 37 años al que el mundo de la pesca ha cambiado su vida completamente.

 leku

Babacar es senegalés de nacimiento y ciudadano del mundo; desde que era joven ha vivido en diferentes partes del planeta, siempre huyendo de la ley. “La vida en África es muy difícil” explica Babacar; la pobreza y la falta de recursos eran dominantes en su pueblo natal, por lo que decidió huir en busca de “algo mejor”. Pero lo que parecía algo mejor, terminó en una interminable vuelta al mundo.

Desde los 22 años Babacar trabajaba reparando el barco pesquero San Francisco, y cada vez que se acercaba a la costa vasca, mantenía contacto con el capitán de un barco pesquero de Hondarribia, Juan José Emazabel.

Barco 5

Babacar cuenta que la vida en Europa es totalmente diferente a la de África; la cultura es muy diferente, el idioma, la moneda, la sociedad, las casas… “Aquello que para vosotros es algo del día a día, era para mí impresionante y envidiable, mi oportunidad de salir adelante.”

En una sociedad homogénea, sin embargo, el esfuerzo de Babacar por encontrar su hueco fue costoso. El senegalés explica que la identidad autóctona estaba muy marcada, sobre todo en esa zona, puesto que conocer el idioma era imprescindible, obtener el permiso de residencia y, de alguna manera, el dejar su vida africana a un lado para empezar a ser legalmente vasco era determinante. Babacar explica que en realidad esta decisión fue difícil; él era africano, senegalés, perteneciente a esa cultura y a esos valores de su comunidad, además, su familia residía allí y su vida estaba allí; pero era su única oportunidad.

“El papeleo no fue fácil, tardé cinco años en conseguir el permiso de residir aquí, en Hondarribia; si no fuera por Juan José Emazabel, pero sobre todo por su hermana María Salud, yo no estaría aquí hoy”. Cinco años que tardaron en llegar, ya que tuvo varios problemas con la policía a la hora de conseguir los papeles, afirma Babacar. Por cada paso en Hondarribia, el senegalés se acercaba más a la cultura vasca; aprendió a hablar castellano y parte de euskera, conoció las diferentes religiones, las costumbres y demás. “Cada día que pasaba me esforzaba por hacerlo un poco mejor; con sólo 22 años no era “nadie” en el mundo y quería encontrar mi sitio aquí”. Finalmente, el contrato de trabajo en el barco pesquero es lo que ha garantizado el empadronamiento, y por consecuencia, el formar parte de Babacar en la sociedad vasca.

Multiculturalidad como base de nuestra sociedad

movimientos migratorios

La aceptación de Babacar por parte de los Hondarribitarras ha sido increíblemente positiva; el senegalés es conocido desde hace catorce años en el pueblo, y afirma que nunca ha sido infravalorado aquí.

En los últimos 14 años, el número de inmigrantes ha aumentado considerablemente en Hondarribia, convirtiéndose en uno de los pueblos más multiculturales de Gipuzkoa . La mayoría de inmigrantes son de diferentes países de África, y su llegada ha sido posible gracias a los barcos de pesca. Babacar ha conseguido que su familia pueda vivir en el pueblo, así como varios de sus amigos de Senegal. La comunidad senegalesa está cada vez más presente en Hondarribia, y su inserción ha sido absolutamente natural.

Este proceso es visible principalmente en la inserción de los niños inmigrantes. Babacar trajo a sus hijos cuando todavía eran pequeños, el más pequeño de ellos incluso no tenía un año. Desde el principio de su escolarización, los tres niños han sido respetados en todo momento y tratados como a todos los demás; aunque el hecho de pertenecer a otro país y a otra cultura marque diferencias, estos niños han aprendido el castellano y el euskera, las fiestas del pueblo y en general la vida de aquí. Babacar sustenta que sus hijos se sienten de aquí, tienen amigos Hondarribitarras, pero también árabes, marroquíes y demás. “Vivir en un sitio como éste, con personas diferentes y de muchos sitios, al final te ayuda a comprender que es importante mezclarse, compartir y participar aportando tu punto de vista, seas de donde seas, sea cual sea tu ideología”, añade Babacar.

Guztion Artean

Claro ejemplo de que la comunidad senegalesa está cada vez más presente en Hondarribia son las actividades que se realizan en el pueblo gracias a la ayuda de la organización Guztion Artean. Su objetivo es ayudar a que los senegaleses se integren en la sociedad, así como dar a conocer la comunidad senegalesa y africana en la sociedad vasca. Asimismo, realizan diferentes actividades mediante las cuales pueden tener un contacto más directo con los individuos, en este caso, con los ciudadanos de Hondarribia. Una de las actividades que Babacar recuerda como la más gratificante, fue la que se realiza todos los años en la Calle San Pedro, donde abundan los bares y sus tradicionales pintxos. Esta vez, con el objetivo de “sentirnos más cercanos a los hondarribitarras” según explica Babacar, los senegaleses residentes en Hondarribia realizaron una degustación de diversos productos del país africano.

Captura de pantalla 2015-01-06 a las 10.40.23

Hondarribia sigue estrechando lazos con Senegal

Gracias al deporte, Hondarribia y Senegal están cada vez más unidas. En este caso, gracias al donativo de Hondarribia Futbol Elkartea, los niños de Senegal visten de verde y disfrutan del fútbol. Babacar considera “un gesto muy bonito por parte de los ciudadanos de Hondarribia, que una vez más muestran su interés por que nos sintamos como en casa”.

Hondarribia Futbol Elkartea

En estos momentos, ya son más de 8 jóvenes de origen senegalés los que juegan en el equipo de Hondarribia, entre los que se encuentran uno de los hijos y la hija de Babacar.

20141031 Infantil Femenino B

Hondarribia y Senegal: Nosotros

La multiculturalidad latente en el pequeño pueblo pesquero ha creado conciencia de las ventajas que puede ofrecer “vivir con otros” y construir una sociedad común para la prosperidad. Babacar dice que en los 14 años que lleva aquí la sociedad de Hondarribia ha pasado de convivir a coexistir; mientras que hace unos años los inmigrantes eran “los otros”, Babacar, como otros muchos como él, puede decir orgulloso que es Hondarribitarra.

Para ver el reportaje en formato PDF seleccione el siguiente enlace: Historia de un pescador

Artículos que le pueden interesar:

España a ras de cielo – Hondarribia, la pesca de la integración

http://www.rtve.es/alacarta/videos/espana-a-ras-de-cielo/espana-ras-cielo-hondarribia-pesca-integracion/2088253/

Africanos al rescate de la pesca

http://elpais.com/diario/2009/07/26/paisvasco/1248637208_850215.html

Trabajo realizado por: Cecilia Charro, Maialen Gajate, Elena Narbarte, Ana Luisa Rubia y Leticia Vicente.

Entorno educativo-acoso

¿Es el acoso escolar un reflejo de la crisis de valores?

La educación moral se aprende por medio de unos modelos de referencia que pueden ser la religión, los amigos, la familia y la escuela. El momento en el que más destaca el aprendizaje en el proceso del ser humano es en el periodo que abarca desde la infancia hasta la juventud, aunque el aprendizaje sea algo que transcurre a lo largo de toda la vida. Hoy en día nos encontramos en una crisis de valores, por lo que vemos que esta educación moral no está funcionando como debería.

                             

Entorno escolar

Los centros escolares cumplen un papel fundamental en lo que a la transmisión de valores se refiere, ya que se encarga de enseñar a los alumnos aspectos de la educación moral que no pueden aprenderse fuera del entorno escolar. El que los niños se relacionen con otros niños y aprendan a compartir, a respetarse tal y como son, es algo que debe inculcarse en los años de aprendizaje y con unas técnicas que desarrollan los centros para que así sea.

 Los programas de los centros educativos incluyen en cada una de sus asignaturas técnicas que posibilitan la educación en valores morales. Aunque la escuela y el profesorado tratan de inculcar estos valores morales a los alumnos. Si estos valores no están en consonancia con los valores que se transmiten en el hogar, surgen casos conflictivos en la forma de socializarse entre los menores.

Los centros escolares no son las únicas instituciones que transmiten los valores educativos a los menores, pero sí, es un lugar donde la educación de valores es significativa por ser un lugar donde pasan la mayor parte del tiempo y se relacionan con otros menores. Conviene evitar algunos errores frecuentes en la atmósfera educativa y en el modo de enseñanza para salir de esta crisis de valores.

La educación es un elemento esencial para la construcción de referentes, en ella se traza la necesidad de un replanteamiento de la educación y del entorno, por ese motivo el aprendizaje de los valores y de actitudes requiere la aplicación de una metodología.

Mª Dolores Olaya Villar, Catedrática de Pedagogía, explica que esta metodología de la que hablamos, facilita a los alumnos el proceso de aprendizaje utilizando una serie de técnicas:

  1. Técnica de participación activa. Esta estrategia hace que el sujeto entre en contacto con otras personas en diversas situaciones y ello contribuye al cambio de actitudes.

  2. Técnica de trabajo cooperativa, está ligada a los aprendizajes de tipo conceptual en el cual se pretende un desarrollo de habilidades de relación social y de trabajo en equipo.

  3. Técnica de la comunicación persuasiva lo que se pretende enseñar con esta metodología es la comprensión y aceptación de los argumentos o razones que justifiquen una conducta o una actitud.

Entorno familiar

La familia es uno de los principales transmisores de valores hacia los menores. Como ya hemos mencionado, los más pequeños pasan la mayor parte del tiempo en la escuela o en casa con sus familias por eso, es importante ser consciente de la importancia del papel de las familias en la buena educación de estos.

Nos atrevemos a situar a la familia, por delante de la escuela a la hora de transmitir estos valores. Haciendo referencia a este tema, Miguel Ángel Dieste, director de un colegio católico en Gipuzkoa, señala: “Aquí es cierto que se cuenta con los padres desde el primer momento porque al final ellos son los últimos responsables de la educación de sus hijos. El colegio es una ayuda, un refuerzo,… pero yo no puedo educar en valores si en casa no se les educa en valores, eso lo tenemos clarísimo”.

Entorno familiar

En las últimas décadas, esta educación en valores se ha visto perjudicada por una serie de cambios sociales. Un claro ejemplo de ello es la inserción en el mundo laboral de las figuras tanto paternas, como maternas. En muchos casos, esto provoca falta de tiempo para pasarlo en familia. Esta falta de tiempo suele repercutir en la correcta transmisión de estos valores. Esta falta de comunicación en cuanto a valores trae problemas muy serios en la sociedad, como la ya sonada crisis de valores.

Un reflejo de esta situación de crisis en el ámbito familiar, lo encontramos en los problemas de acoso escolar. Son numerosos los estudios y datos que indican que detrás de un caso de maltrato escolar se encuentra un problema familiar.

El Director Miguel Ángel Dieste, afirma: “una persona que tiene problemas de relación es porque también en su casa hay algo. Normalmente, es en el 95% del total de los casos de bullying”.

Entorno religioso

Otro elemento fundamental que fortalece la transmisión de valores es la religión, que puede estar presente tanto en el entorno familiar como en el escolar. A lo largo de la historia, la religión ha influido y ha generado cultura en todos los países del mundo. La cultura de la que nos dotamos hoy en día proviene del catolicismo y esta cultura la conforman una serie de valores que han sido transmitidos por los agentes educativos como la familia, los profesores y las órdenes eclesiásticas.

 La mentalidad de nuestros antepasados está más ligada a la religión católica en comparación con la de los ciudadanos de esta sociedad. Los valores en los que estos han tenido fe han sido transmitidos de generación en generación pero actualmente, la creencia de estos valores ha ido decayendo cada vez más aunque la importancia de la religión está ascendiendo ligeramente.

Según el informe Jóvenes españoles 2010, elaborado por la fundación SM, “la religión sigue ocupando uno de los últimos lugares en una escala de valoración de las cosas más importantes para los jóvenes (22%), aunque sube tres puntos porcentuales con respecto a los datos de Jóvenes españoles 2005. No obstante, un 53,5% se define como católico.”

Este descenso gradual en el papel que ejerce la Iglesia en la sociedad, también hace que los valores religiosos desciendan con ello. Según Miguel Ángel, director de un colegio religiosos de Gipuzkoa: “Los valores religiosos siempre son valores, para mi, amplificados. Quiero decir, que yo puedo decir: Siempre tienes que hacer el bien o puedo decir tu siempre tienes que hacer el bien, incluso, a los que no te caen bien o te hacen la vida imposible y además, les perdonas. Ahí se sobredimensionan, para mi”.

Esta comparación entre los valores que antes se inculcaba en relación con los de ahora provoca una reestructuración de la mentalidad religiosas de la sociedad. Actualmente, se valora más la calidad de la enseñanza que se recibe por los profesores en vez de evaluar el acto de fe por el cual se rigen la cultura de una persona.

Hoy en día, los valores del cristianismo siguen estando presentes en la comunidad cristiana aunque su influencia en la sociedad depende de la creencia de cada persona. Las órdenes eclesiásticas siguen cumpliendo su rol de inculcar los valores a la sociedad y además, están mostrando a los ciudadanos que, en un mundo tan plural como éste, a través del respeto y la aceptación al prójimo, se puede convivir con otras personas que no adquieren los mismos valores culturales y religiosos. Asimismo, como son uno de los agentes educadores importantes de esta sociedad, ellos son los que dan ejemplo de cómo se tiene que establecer una cultura de paz dentro de la sociedad multicultural, evitando los valores que generen conflictos en la comunidad actual.

Entorno religioso

Y… ¿qué deberíamos hacer?

Después de todo, deberíamos replantearnos la educación de nuestros hijos tanto en la escuela, como en la familia y en la fe, y asegurarnos que transmitimos correctamente los valores más importantes de los seres humanos, ofreciéndoles de esta forma, un futuro más tolerante y más humano.

Revista completa disponible en el siguiente enlace: Revista retos

Trabajo realizado por: Aitana Estrecha, Soraia Mera, Cristina Sampedro, Marina Tellería,  Claudia Urbizu

168561_360167514091704_193241601_n

El velo en la sociedad occidental

La globalización es un fenómeno reciente, y como todo cambio trae consigo ventajas, desventajas y ciertos problemas a la hora de asimilarlo. ¿Como lo ha asimilado la sociedad? ¿existe tolerancia hacia las personas con distintas creencias religiosas?¿Será posible la convivencia entre ellos?

Sucesos recientes en el País Vasco nos hacen pensar que no (“Un conductor impide a una mujer con burka subir al autobús en Vitoria”).

La mujer con velo es discriminada en la sociedad occidental; analizaremos este problema y trataremos de dar respuesta a todas estas preguntas.

Dialogue

“¿Convivencia? No, ¿Tolerancia? Tampoco”

La convivencia y la tolerancia son aspectos muy importantes que no existen en este “conflicto” entre religiones.

Dentro del País Vasco, la convivencia es casi inexistente, podría decirse que cada una de las religiones se comportan como islas que están separadas unas de otras y las cuales no tienen relación ninguna entre ellas, cada una de estas funciona a su manera.

Si hablamos del respeto en esta convivencia, nos damos cuenta que no existe como tal a niveles básicos, no existe este respeto a la hora de la entrada al mercado laboral de una persona de otra religión, como podría ser la musulmana. El llevar un velo como parte de su religión puede condicionarla a la hora de ser aceptada en un trabajo, puede provocar rechazo a otras personas. Aunque pensemos que somos tolerantes y respetamos, no es así. En realidad somos únicamente personas políticamente correctas, lo que vulgarmente llamaríamos como unos “queda bien”. Si esto no fuera así no existiría este pequeño conflicto entre religiones, y existiría una convivencia armoniosa entre todos nosotros. Si nos preguntan siempre decimos que sí, que respetamos y toleramos a los demás, pero sí existen esos problemas de convivencia es porque a nivel personal no lo hacemos, nos dejamos llevar por nuestro prejuicios y rechazamos muchas veces a los demás por ser diferentes a nosotros.

Por otro lado, desde el punto de vista opuesto, los musulmanes que conviven con nosotros no se sienten rechazados, pero sí que notan que nuestra sociedad les tiene cierto miedo. De entre los millones de musulmanes que hay en el mundo, ni siquiera el 2% es radical, sin embargo, la percepción de occidente es bien distinta.

Las bases del islam son el respeto, el amor y la ayuda mutua, pero por desgracia se han realizado malinterpretaciones, generalmente ideas llevadas al extremo que dan lugar a fanatismos religiosos. Es cierto que se dan en esta religión, pero no es más que una minoría que tanto musulmanes como no musulmanes trata de erradicar.

Llama la atención que los vascos también sintamos “miedo” hacia estas personas, cuando vivimos una situación similar con la banda terrorista ETA.

La lógica dice que tendríamos que sentirnos identificados, y dar ejemplo al resto de la sociedad mostrando respeto mutuo y una convivencia en armonía.

A lo largo de la historia ha existido un respeto entre las diferentes religiones, pero cada una vivía por su lado. Es ahora con la globalización cuando estas tienen que empezar a convivir y cuando se empiezan a dar ciertos problemas. Existe cierta falta de respeto entre diferentes religiones, esto puede deberse a una “mano negra” a la cual perjudique que exista convivencia.

Llevar velo: ¿decisión propia o impuesta?

Hoy en día nos sigue llamando la atención encontrarnos a una mujer cubierta por un velo, aunque no le damos muchas vueltas a la cuestión de: “¿Llevará esa mujer el velo porque quiere? o… ¿Está obligada a llevarlo?”.

Aquí entran en juego muchos factores que se deben tener en cuenta. Se trata de una cuestión cultural de la que nuestra  sociedad al parecer no tiene ni voz ni voto; al ser algo ajeno a nosotros, a la cultura de nuestra sociedad, la gente cree que no puede dar su opinión al respecto. A raíz de las fuentes contrastadas se puede ver que hay mujeres que llevan el velo porque ellas quieren y otras tienen que ponérselo quieran o no por el entorno cultural en el que viven, porque sus padres o marido se lo hacen llevar, etc.

10-04-23veloExisten distintos tipos de velo, aunque hay que decir que algunos de ellos no están impuestos por la religión islámica y son muy extremistas, ya que no dejan al descubierto ninguna parte del cuerpo de la mujer; lo normal sería encontrarnos una mujer con velo, pero con la cara al descubierto.

Estos son los velos que podemos encontrar actualmente:

  • Chador: Se trata de una vestimenta que cubre cabeza y cuerpo y que sólo deja al descubierto la cara.

  • Shayla: Se trata de un pañuelo que va enganchado al hombro y que tapa el cabello pero deja la cara descubierta.

  • Khimar: Parecida al Shayla, con la diferencia de que también cubre cabeza, hombros y cuello.

  • Al-Amira: Se trata de una especie de gorra que cubre la cabeza y un pañuelo enrollado al cuello, solo deja la cara descubierta.

  • Niqab: Se trata de un velo que cubre toda la cabeza y cara excepto los ojos.

  • Hijab: Es un pañuelo que cubre solamente el cabello.

  • Burka: Posiblemente el más conocido de todos, se trata de un traje que cubre toda la cabeza y el cuerpo, incluidos los ojos, para poder mirar tiene una malla de tela cosida.tipos-velo-grafico

Tal y como se dice en el apartado anterior, hay aproximadamente un 2% de personas radicales dentro del Islam que se cierran en banda a todo lo que no sea seguir su religión, y el que no lo haga es un pecador; por lo que entre otras cosas, imponen a las mujeres a llevar el velo.

Por otro lado, hay mujeres que llevan el velo por “protección”. Vivimos en una sociedad en la que la imagen de la mujer se ha utilizado con muchos fines (algunos más graves que otros), entre los que podemos nombrar anuncios de ropa, publicitar algunas marcas, etc. Esto es algo que en el islam no se completa en absoluto, y aunque a simple vista creemos que están atentando contra los derechos de la mujer, otros lo defienden como una forma de proteger a la mujer de cualquier tentación de mirar su físico y de que esta pueda ser agredida, en definitiva, de protegerlas de “mentes enfermas”.

¿Qué nos deparará el futuro? 

Las bases para que se dé la convivencia son el respeto y la tolerancia. La tolerancia tiene que ir más allá de dejarles vivir. Lo ideal sería lograr que se produjera un intercambio de experiencias, un aporte de valores, una relativización de las creencias de cada personas y para que esto suceda, hay que ser valientes.

Debemos saber ponernos en el lugar del otro, tener la educación necesaria para hacerlo y para que llegue un momento en el cual seamos capaces de tolerar a los demás.

Finalmente, hay que dejar claro que el multiculturalismo en nuestra sociedad es algo positivo y que debemos de apreciar; todos podemos aprender los unos de los otros para seguir progresando a lo largo del tiempo y conseguir un mundo mejor. La pregunta es: ¿Llegaremos a alcanzar esta meta?

Revista completa disponible en el siguiente enlace: El velo en la sociedad occidental

Ander Arruti, Borja Iñiguez e Iñigo Rocandio.